Archive | octubre 2013

LAS TENDENCIAS SEXUALES NO IMPORTAN.

Sostener el misterio de la identidad del amado.

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Puede parecer curioso escuchar de boca de un psicoanalista que no importan las tendencias sexuales. Lo que importa es la sexualidad,  eso es lo que dice el psicoanálisis; teniendo en cuenta lo que significa sexualidad para esta teoría: no es tener relaciones sexuales sino no poder tener relaciones fijas con el objeto.

 No es posible tener una relación con una realidad que esté fija. Ya que la relación con la realidad es una construcción de fantasías que encubre la realidad, que da sentido al sinsentido de lo real. Esa es la sexualidad para Freud, construcción poética de sentido y de ser. 

Lacan vendrá a decir después que no hay proporción sexual, vale decir que la relación entre el sujeto que desea un objeto de la realidad y el objeto mismo es algo indiscernible.

Podemos tener una relación con el objeto con la condición que ese objeto con el que nos relacionamos varíe, constantemente. Esa es la noción de sexualidad.

Una noción que nos muestra que la existencia humana es poco menos que un milagro, una existencia que se sostiene siempre que no deje de moverse. Te quiero, le dice el amante al amado, y lo seguirá queriendo mientras no quiera siempre al mismo sujeto en el amado. No que cambie de persona, sino que en la misma siempre se produzca otro sujeto.

El desconocimiento del sujeto amado por su cambio permanente, es la condición del deseo. El deseo, basado en la teoría del narcisismo primario de Freud, tiene como objeto desear. El objeto de deseo es desear. El amante más amable será el que sea capaz de sostener para uno el misterio de su identidad. Porque será el que nos permita desear…lo.

 El que sepa en términos fijos, absolutos, a quién ama, como asimismo quién es, se verá en la tesitura de tener que reforzar permanentemente esta fijeza y no hay otro modo de hacerlo que asesinando al prójimo; como lo demuestran los más grandes tiranos de la historia, que casi que se puede medir su grandeza por la cantidad de cadáveres.

¿Qué importancia puede tener, en este estado de cosas, cómo y con quién se acueste uno?

¿Qué importancia puede tener? Si alguien se fanatiza a favor o en contra de una elección de tendencia sexual o de cualquier rasgo que lo atraiga en el objeto del deseo, es porque busca fijar su existencia humana en un ser inamovible, que es – desde la concepción psicoanalítica – precisamente lo que no puede hacer el ser humano, en tanto estructura creadora de sí mismo sin término. Hay que entenderlo, el humano es puede quedarse quieto.

Si un heterosexual fanático declara en contra del homosexual, como si un homosexual fanático lo hace contra el heterosexual, ambos están posicionados en verdades absolutas, que no existen en el humano. El psiquismo humano es una formación creadora de sí mismo y del mundo. ¿A qué viene preocuparnos con quién se acuesta el vecino? Mientras lo ame, mientras elija algo en el mundo,  se sostendrá a sí mismo. Eso es lo esencial, el verdadero desafío del humano. El a la desintegración es lo que hace que amemos las cosas. ¿Nos vamos a poner a opinar qué cosa es mejor que otra para ser amada?

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