Archive | enero 2011

SOLEDAD PUÉRTOLAS Y EL PENSAMIENTO DÉBIL.

“Aliados, no secundarios”

“Aliados, no secundarios, son los personajes que jalonan El Quijote”. Nos dice Soledad Puértolas en su discurso de ingreso como miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

A nuestro entender reivindica de esta manera el pensamiento que reconoce el valor central de una idea en las pequeñas baldosas que la nutren.

Sin los “aliados” – que suelen verse como personajes secundarios –  no habría lugares centrales en la novela de la vida.

Esto mismo ha sugerido el llamado “pensamiento débil” a finales del siglo en  el registro de la filosofía: Somos personajes secundarios de nuestro personaje.

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DIVERSIDAD DE PERSONALIDAD EN LEON DE GREIFF, SEGÚN ZULETA. LA MULTIPLICIDAD DEL YO.

En Tres Rescates, Edit. Año Nuevo Editores, Medellín, 2007, Estanislao Zuleta reflexiona sobre el sentido de los seudónimos múltiples en la obra del poeta.

“La asumisión por parte de De Greiff de esa multiplicidad de facetas, a menudo contradictorias, es un rasgo de su poesía, no digo único, pero sí muy curioso. Detrás de esas múltiples facetas, detrás de esas máscaras – como diría Nietzsche – no hay realmente un rostro. El rostro es el conjunto. O sea, esos personajes designados con seudónimos no son mascarillas que, arrancadas, darían paso a una verdadera faz. La vida es el conjunto de las apariencias, la verdad no es una especie de almendra que se descubriría desechando las envolturas.”

El carácter no esencial del yo – no es una especie de almendra, diría Zuleta – debido a que la conciencia es una función imaginaria de la que el yo es su síntesis, – situación que explica ejemplarmente la teoría del significante de Lacan – es a nuestro entender el mensaje que nos da el poeta: Gracias a su pensar muestra en sí mismo la naturaleza múltiple del yo.

Como decía Borges en uno de sus prólogos “que yo sea el escritor y tu el lector, no es más que una casualidad”.

PLATÓN FEMINISTA

Las posiciones de Platón acerca de la mujer son paradójicas; a veces habla a favor de ella y otras en contra.

Cuando se manifiesta a favor – como en La República en que hace depender por entero la valoración de la mujer de las leyes y la forma de organización de la sociedad; y en El Banquete, al darle la palabra sobre el amor, el tema más importante de su filosofía, a  una mujer, y asimismo cuando dice que la gran sabiduría de Pericles se debía a una consejera de su gobierno – resulta en posiciones idénticas al pensamiento moderno antropológico sobre la mujer.