Archive | junio 2010

ESTANISLAO ZULETA RECUERDOS Y REVIVENCIAS

Cita de su conferencia de 1980 al recibir el título de Doctor Honoris Causa en Psicología de la Universidad del  Valle. Colombia.

“En el carnaval de miseria y derroche propios del capitalismo tardío se oye a la vez lejana y urgente la voz de Goethe y Marx que nos convocaron a un trabajo creador, difícil, capaz de situar al individuo concreto a la altura de las conquistas de la humanidad.

Dostoievski nos enseñó a mirar hasta donde van la tentaciones de tener una fácil relación interhumana, entendió hace más de un siglo, que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón.

Pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando el pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura.

En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles ni con televisores; surge la rebelión magnífica de las mujeres que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado.

Este enfoque nuevo nos permite decir como Fausto:

También esta noche, tierra, permaneciste firme. Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor. Y alientas otra vez en mí la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia.”


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EL INCONSCIENTE. DESDE LA PRIMERA PERCEPCIÓN EL MUNDO YA ESTUVO INTERPRETADO.

Con referencia a algunos textos de E. Zuleta.

El humanito no está ante un mundo como  un lector de información sino como un interpretador, porque está marcado por los símbolos inconscientes que le han producido su propio ser.

El humanito no está nunca imparcial ante el mundo, desde su primer percepción ese mundo estuvo ya interpretado. No hay un mundo sin interpretar al que viniera luego alguien, con fines de dominación política, por ejemplo, a registrar su naturaleza y nos la comunicara después. El mundo está siempre interpretado por nuestros deseos y temores, convertidos desde el comienzo en símbolos.

LO QUE APRENDIERON LOS HOMBRES DESPUÉS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

La segunda guerra mundial produjo solo en Europa 30 millones de muertos. El final de la guerra tuvo como colofón dos sucesos inimaginables. Uno fue las dos bombas atómicas lanzadas sobre dos ciudades de Japón, Hiroshima y Nagasaki. Otro fue el descubrimiento en la caída de Alemania de los campos de exterminios nazis donde fueron matados 6 millones de judíos y otros colectivos.

La lección que aprendieron los hombres sobre este horror fue crear los estados benefactores que garantizaban la seguridad social desde el nacimiento hasta la muerte para todos los ciudadanos, y la democratización de los países que intervinieron en el conflicto, para impedir que jamás se pudiese repetir la instauración de regímenes autoritarios.


QUÉ VIENE A SER UN “ILUMINADO”

Por algunas realidades siempre actuales y por razones generales, los iluminados surgen por aquí y por allá en la historia del humanito. Como solemos decir, está dentro de su naturaleza paradójica de ser poco y creerse mucho, en la historia de glorias y miserias que es la que le corresponde.

“Iluminado” es una palabra que está en el acerbo coloquial. Me acuerdo que siendo niño escuché a mi tía Rebeca decir que Herman Hesse era un iluminado. Ella, que era medio iluminada, lo decía como un valor positivo del escritor alemán.

Me da la impresión de que se llama iluminado al humanito que confía sin ambages en una idea que tiene en la cabeza.

Hasta tal punto confía en ella que no tiene remilgos en poner en juego toda la realidad, ya sea que comprometa en su apuesta otras ideas vigentes o la vida misma de los hombres, porque “ve” o “sabe” que todo lo que se destruya va a tener un beneficio mucho mayor por colaborar en el desarrollo de su idea.

Confieso que varias veces me ha pasado tener una sensación de estar en la posesión de una verdad de esta catadura. Mi reacción en esos momentos fue la prudencia, acordándome que no hay una sola verdad, que no hay verdades absolutas, en la convicción de que lo mejor que podía hacer con mi convicción absoluta, era no hacerle caso.

Creo iluminado es un sinónimo del fanático, o al menos una de sus versiones.

Entendiéndolo así, es conveniente desconfiar de los iluminados, y someter las ideas brillantes a un proceso de trabajo, de ser posible compartido con otros humanitos que ayuden a pensarlo. Someterlo en una palabra, a un proceso de verificación.